Tu media naranja en padel

Uno de los aspectos más importantes para disfrutar del padel es la pareja con la que jugamos. Lamentablemente vemos demasiado a menudo la típica bronca entre dos compañeros en mitad de un partido o las caras de perro que le pone uno al otro. Visto desde fuera a veces resulta hasta gracioso, pero si estás jugando te puedes salir completamente del partido.

¿Cuantas veces habéis escuchado a algún jugador echarle la culpa de la derrota al compañero? ¿y el típico al que siempre le hacen la nevera, y nadie ha visto esa situación en el partido?

Vamos a intentar ordenar a estos jugadores, de mayor a menor nivel de hostilidad

Gruñon-cascarrabias: no pasa una. Es capaz de soltar algún reproche en el primer juego, lógicamente, cuanto más avanza el partido peor se pone la cosa. Lo más normal es que su compañero acabe harto bastante pronto. Es muy complicado que encuentre pareja, suelen jugar con gente de menos nivel, a los que no les importa “aguantarles”.

El histerias: este jugador logra contener su ira y sus nervios hasta que el partido entra en los momentos delicados. Por ejemplo cuando le remontan un set que tenía medio ganado o simplemente cuando se llega a los juegos calientes (4-3,4-4) Tiene la habilidad de contagiar sus nervios al compañero.

El caritas o soplidos: aparentemente no hace nada contraproducente... pero si nos da por mirarle, podemos ponernos enfermos. Soplidos cuando algo nos sale mal, brazos en jarras y miradita al cielo, morderse el labio y negación con la cabeza.

El puyitas: su comportamiento es correcto, anima, no hace gestos molestos... pero suelta frasecitas del tipo: “se te están quedando cortos esos globitos”, “a ver si apretamos un poco” o “el malo es el otro ¿eh?”.

Universo paralelo: es capaz de ver un partido que nada tiene que ver con la realidad. Normalmente suele decir que le están haciendo la nevera y por eso estamos perdiendo. También puede dejar caramelo tras caramelo para que los contrincantes nos revienten a remates y echarnos en cara que no corremos para devolverlos.

El hombre de hielo: que fallas una bola cantada, no se inmuta. Que la sacas por 3, ni habla ni cambia la cara. Si lo hace él, más de lo mismo. Depende cómo lo lleves esta actitud en tu pareja que puede sacar del partido.

El pesimista: a la mínima ocasión se pone a llorar. “estoy tirándote el partido”, “no meto una”, ”que desastre soy, así no vamos a ningún lado”

El feliz: desde el primer punto hasta el último ve todo genial. Con una sonrisa de oreja a oreja. Te anima hagas lo que hagas. ¿Vas perdiendo 6-3/5-3 con una pareja que jamás te ha ganado? Ningún problema. Felicidad total.

Mi pareja ideal: aunque esto depende del carácter de cada uno. Yo necesito una pareja tranquila, que me anime y no se altere cuando cometo algún error, pero también que me comente cualquier tema táctico del partido que crea que debemos cambiar.

Y, sin duda, lo mas importante para mi... un compañero que me suelte alguna puyita cuando me vea demasiado parado, para activarme y motivarme. Siempre de buenas maneras y con la mejor intención.

Lo dicho. ¿Que tipo de jugador eres tu? ¿conocéis algún otro tipo de jugador que nos hayamos dejado?

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