¿Por qué no rindo en los partidos de padel?

Todos habréis escuchado frases del estilo: ”toda la semana restando genial y en el campeonato no metí uno”, “en los partidos no me atrevo a subir a la red”, “ todos los globos se me quedaban cortos,no acompañaba el golpe” y la frase más común “claro, en clase me sale genial porque ya sé la bola que va a llegarme”

Casi siempre nos fijamos en cuestiones técnicas o físicas, cuando muy a menudo el problema realmente es un tema psicológico.

No es lo mismo devolver un saque en un entrenamiento, con nuestro profesor y dos colegas en un ambiente relajado, que devolver un saque en un torneo.

Ahí ya entran en juego varios “pensamientos” tóxicos que hacen que nuestros porcentajes disminuyan.

El abanico de pensamientos es espectacular. Desde: “Dios mio, cuanta gente, no puedo fallar y parecer el paquete del partido”, “vamos 4-4 en el tercer set, no puedo fallar esta bola”, “venga, hago un buen resto, seguro que nos ponemos 5-4 y el partido está casi finiquitado”.

Todo lo anterior, es contraproducente. Desde fijarnos en cuestiones externas a la pista, generarnos miedo a fallar o proyectarnos en el futuro.

El objetivo tiene que ser eliminar todas esas ideas y pensamientos, y centrarnos simplemente en la pelota que esta a punto de venir.

Os pongo un ejemplo: Típica serie de bandejas en un entrenamiento. Llevamos unas 12 bandejas seguidas, con buena velocidad, profundidad, efecto. De repente al profesor se le ocurre decir “qué bien lo estás haciendo” automáticamente, la siguiente bandeja la fallamos. O por lo menos el golpe no sale tan fluido.

¿Qué ha pasado? Nos hemos distraído de lo realmente importante, golpear la bola, para centrarnos en otro tipo de pensamientos.

Lo mismo sucede con un jugador que está haciendo una serie de bandejas perfectas, hasta que el profesor le pone un objetivo o una pequeña competición. En ese momento, el rendimiento empieza a bajar. O a veces todo lo contrario, el jugador que no empieza a rendir, hasta que encuentra algo que le motive, como una competición u objetivo.

¿Cuántas veces hemos visto a dos niños que no se mueven en un torneo? Los padres se tiran de los pelos y sueltan frases como: “¡venimos hasta aquí para que hagan el vago!”, “mover esos pies, ¿qué os pasa hoy? ¡Espabilad!”

No es un problema de pasividad, de actitud o de vagancia. ¡Todo lo contrario! Están bloqueados mentalmente y el cuerpo no les responde, ya sea por las expectativas externas, por las suyas propias o por el ambiente que les rodea.

Juzgamos demasiado todo lo que sucede, cuando lo realmente importante es ser conscientes y conectar.

La buena noticia es que se puede entrenar. Con una serie de pautas, técnicas y ejercicios podemos mejorarlo muchísimo. Poco a poco iremos publicando pequeños "trucos" que nos ayuden a trabajar estos temas.

Es curioso ver la cantidad de personas que pueden pasarse horas entrenando un golpe en concreto pero luego no pierden ni un minuto en algo mucho mas global y no menos importante, como puede ser la psicología.

Para los que queráis profundizar en este tema, os recomiendo el libro El juego interior del tenis, de W. Timothy Gallwey, que además es un manual de referencia en técnicas de coaching para poder aplicar en cualquier ámbito de nuestra vida.

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