Consejos de padel

  • Los patrones de juego en padel

    Patrones en padel

    “Si dispones de dos horas para cortar un árbol, destina una en afilar el hacha”

    Hoy vamos a incidir sobre el factor”táctica” en el pádel o como describe gráficamente un avanzado de este deporte “Cuán perros somos jugando”.

    La táctica junto con la técnica, el físico y la psicología forman los cuatro pilares básicos del jugador de pádel por lo que evidentemente son factores a potenciar todos por igual. Desgraciadamente no siempre es así. A menudo nos pasamos horas entrenando la técnica con interminables carros de bolas o nos metemos largas series de abdominales, pero a nivel amateur ¿quién realiza un trabajo específico de táctica?

    Existe un déficit importante en la formación impartida a la hora de enseñar a los alumnos cómo y porqué establecer un Patrón de Juego dependiendo de las circunstancias. Muchas veces acabamos un partido y comentando jugadas con nuestro compañero, este se descuelga con un “No supimos jugarle bien al zurdo” a lo que respondemos con cara de póker “Ahh, pero había un zurdo???”.

    Evidentemente esta situación está llevada al límite pero sin duda en niveles iniciación-medio rara vez se establece un Patrón de juego basado en las fortalezas/debilidades de nuestros rivales.

    Mi propuesta pasa por marcarnos como objetivo en TODOS nuestros partidos, observar el juego de nuestros contrarios y ser capaces de establecer un Patrón de juego inicial al acabar el segundo juego del primer Set. No estamos buscando estadísticas, porcentajes ni nada por el estilo y evidentemente este Patrón de juego ira evolucionando a lo largo del partido pero con él ya no jugamos a ciegas.

    Como ya he destacado con anterioridad no se trata de introducir farragosos datos en Minitab u otro complejo programa de estadística. En este punto no nos interesa % errores no forzados, porcentajes etc., es mucho más sencillo que todo eso.

    Desde el calentamiento tenemos que ir valorando los puntos fuertes de nuestro rival, como va de revés, si le pega bien por arriba, si volea profundo etc. Para eso, el calentamiento tiene que ser más que un simple peloteo de cortesía ,¡OJO! el partido ya ha empezado.

    Posteriormente y ya una vez inmersos en el juego, observaremos los golpes “preferidos“ de nuestros rivales, independiente que con ellos consigan el punto o fallen. Si juegan un determinado golpe aunque lo fallen es porque tienen confianza en él y existe una alta probabilidad que lo vuelvan a realizar.

    Con estos datos y con el feed back de nuestro compañero definiremos el Patrón de juego para ese partido.

    Os animo a probar en vuestros próximos encuentros, los resultados no se harán esperar.

  • Inventos hechos con palas de padel para entrenar la técnica

    En este primer artículo quiero mostraros algunos “artilugios” que nos sirven de gran ayuda en nuestras clases de padel.

    Al principio los alumnos son un poco reacios a utilizarlos, sobre todo los adultos, pero en cuanto los prueban,entienden su función y se dan cuenta de que realmente facilita la mejoría de los golpes y las sensaciones.

    Pala con agujero para punto dulce

    El primero es esta pala con un agujero en medio (hecho con una sierra caladora) simulando el punto dulce de golpeo. El agujero debe permitir que la bola pase con facilidad, con margen.

    Con este objeto intentamos que el alumno se percate de las pocas veces que golpea en el punto dulce, por mucho que les cueste creerlo.

    El objetivo es que la bola pase limpiamente, sin rozar absolutamente nada con los bordes. No hace falta que os comente las múltiples combinaciones o juegos que se pueden sacar.

    Pala sin mango para bandejas

    El siguiente es esta pala a la que le hemos quitado el mango y el corazón (importante lijar bien para no clavarte alguna viruta). Después le hemos atado una de estas gomas típicas de los gimnasios para poder meter la mano y que este bien apretada.

    Haciendo una bandeja con la pala sin mango

    Es sorprendente ver cómo el típico alumno que es incapaz de entrarle a la bola por debajo en la bandeja, con este “invento” lo consigue en poquísimas repeticiones.

    O comprobar cómo miden la distancia entre la bola y el cuerpo, o la altura de golpeo en el sitio que le indiques.

    Después de unos cuantos golpes, cuando el alumno vuelve a coger su pala, suelo pedirle que agarre un poco mas arriba de lo normal y poco a poco bajarle la mano hasta el lugar correcto. Así el cambio no es tan brusco.

    Y para terminar, mi favorito. El guante.

    Guante para empuñadura de padel

    Que te toca la típica persona a la que le explicas 20 veces que no mueva la empuñadura y al tercer golpe ya ha vuelto a la suya? Guante al canto.

    Necesitamos que sea de un material diferente a la tela, para que no se desprenda con el pegamento. Guantes de trabajo por ejemplo.

    Echamos el pegamento y colocamos el guante en la posición que consideremos oportuna para que los alumnos mecanicen sus golpes con la nueva empuñadura.

    Usando el guante para pillar la empuñadura

    Está claro que son “artilugios” que no se pueden usar durante mucho tiempo para no saturar al alumno. Pero nos hemos dado cuenta de que un ratito cada cierto tiempo es suficiente para ayudarles a experimentar las sensaciones del golpe que queremos, y después de ésto es mucho mas sencillo que consigan hacerlo de forma mecánica.

    Gracias a este tipo de herramientas podemos sorprender cada cierto tiempo a nuestros alumnos con ejercicios nuevos.

  • ¿Por qué no rindo en los partidos de padel?

    Todos habréis escuchado frases del estilo: ”toda la semana restando genial y en el campeonato no metí uno”, “en los partidos no me atrevo a subir a la red”, “ todos los globos se me quedaban cortos,no acompañaba el golpe” y la frase más común “claro, en clase me sale genial porque ya sé la bola que va a llegarme”

    Casi siempre nos fijamos en cuestiones técnicas o físicas, cuando muy a menudo el problema realmente es un tema psicológico.

    No es lo mismo devolver un saque en un entrenamiento, con nuestro profesor y dos colegas en un ambiente relajado, que devolver un saque en un torneo.

    Ahí ya entran en juego varios “pensamientos” tóxicos que hacen que nuestros porcentajes disminuyan.

    El abanico de pensamientos es espectacular. Desde: “Dios mio, cuanta gente, no puedo fallar y parecer el paquete del partido”, “vamos 4-4 en el tercer set, no puedo fallar esta bola”, “venga, hago un buen resto, seguro que nos ponemos 5-4 y el partido está casi finiquitado”.

    Todo lo anterior, es contraproducente. Desde fijarnos en cuestiones externas a la pista, generarnos miedo a fallar o proyectarnos en el futuro.

    El objetivo tiene que ser eliminar todas esas ideas y pensamientos, y centrarnos simplemente en la pelota que esta a punto de venir.

    Os pongo un ejemplo: Típica serie de bandejas en un entrenamiento. Llevamos unas 12 bandejas seguidas, con buena velocidad, profundidad, efecto. De repente al profesor se le ocurre decir “qué bien lo estás haciendo” automáticamente, la siguiente bandeja la fallamos. O por lo menos el golpe no sale tan fluido.

    ¿Qué ha pasado? Nos hemos distraído de lo realmente importante, golpear la bola, para centrarnos en otro tipo de pensamientos.

    Lo mismo sucede con un jugador que está haciendo una serie de bandejas perfectas, hasta que el profesor le pone un objetivo o una pequeña competición. En ese momento, el rendimiento empieza a bajar. O a veces todo lo contrario, el jugador que no empieza a rendir, hasta que encuentra algo que le motive, como una competición u objetivo.

    ¿Cuántas veces hemos visto a dos niños que no se mueven en un torneo? Los padres se tiran de los pelos y sueltan frases como: “¡venimos hasta aquí para que hagan el vago!”, “mover esos pies, ¿qué os pasa hoy? ¡Espabilad!”

    No es un problema de pasividad, de actitud o de vagancia. ¡Todo lo contrario! Están bloqueados mentalmente y el cuerpo no les responde, ya sea por las expectativas externas, por las suyas propias o por el ambiente que les rodea.

    Juzgamos demasiado todo lo que sucede, cuando lo realmente importante es ser conscientes y conectar.

    La buena noticia es que se puede entrenar. Con una serie de pautas, técnicas y ejercicios podemos mejorarlo muchísimo. Poco a poco iremos publicando pequeños "trucos" que nos ayuden a trabajar estos temas.

    Es curioso ver la cantidad de personas que pueden pasarse horas entrenando un golpe en concreto pero luego no pierden ni un minuto en algo mucho mas global y no menos importante, como puede ser la psicología.

    Para los que queráis profundizar en este tema, os recomiendo el libro El juego interior del tenis, de W. Timothy Gallwey, que además es un manual de referencia en técnicas de coaching para poder aplicar en cualquier ámbito de nuestra vida.

  • Cómo evitar "la nevera" en padel

    Jugar las máximas bolas posibles al jugador “más flojo” de la pareja contraria, es una de las tácticas más utilizadas en el padel. Y también es la escusa favorita del que se supone que es el jugador “mas fuerte” de la pareja, después de perder un partido.

    Esta táctica muchas veces provoca efectos sorprendentes. El jugador de menos nivel de la pareja suele terminar el partido jugando a un nivel más alto que su compañero. ¿Cuál es el motivo?

    El motivo es que al recibir tanto volumen de juego, está más metido en el partido, con confianza y más “enchufado”. Por el contrario “el crack” se suele quedar sin ritmo de juego, frustrado porque la bola jamás pasa por su lado y normalmente, con precipitación por intentar resolver los puntos en su primer golpe.

    Lógicamente si el partido va bien encaminado, no nos debería afectar demasiado el hecho de sufrir “la nevera”.

    Os dejo algunas técnicas para intentar remediarla en los partidos que se nos van de las manos:

    Psicológicamente:

    • El jugador “congelado” debe estar activo de pies y de mente. No sirve de escusa que el juego no llegue a su lado. Un buen truco suele ser, hablarle mucho al compañero, decirle donde están los contrincantes o cualquier indicación oportuna.
    • No intentar ganar el punto en cuanto nos llegue la bola. Si de cada 8 bolas, llega 1, tenemos que intentar tener paciencia, de lo contrario, fallaremos muchas bolas y perderemos la confianza.
    • Animar al compañero, teniendo claro que el tampoco está cómodo con la situación y que cualquier día nos puede tocar a nosotros.
    • Disimular nuestra frustración, de lo contrario les daremos energías a los rivales para seguir con la misma táctica.

     

    Tácticamente:

    • El jugador “congelado” debe moverse más que nunca. Cruzarse, amagar con cruzarse, dejar su pasillo mas libre de lo normal... Así invitaremos a los contrincantes a jugarnos alguna bola y también cubriremos más espacio de lo normal.
    • El jugador que recibe el juego debe intentar jugar bolas paralelas ya que jugar cruzado en el padel es lo ideal y con esto conseguiremos rascar alguna bola más.
    • Cuando tiremos un buen globo y les quitemos la red, que el jugador “congelado” se quede atrás, es una buena manera de que le jueguen. Normalmente no se tira al jugador que está pegado a la red.
    • Dejar al jugador que recibe todo el juego “plantado” cerquita de la red. Así le aseguramos una buena situación para volear y en caso de que le tiren globo, podemos ir nosotros a bandejearlo o si el globo es más largo, hasta el cristal para jugar con rebote. Importante jugar con sentido estas bolas desde el lado del compañero, ya que dejaremos mucho espacio libre.
  • ¿A qué distancia de la red me coloco para volear?

    Es una de esas discusiones que se pueden escuchar en mitad de un partido. Casi siempre un jugador le suele reclamar al otro que tiene que pegarse más. El caso contrario no suele verse tanto.

    La respuesta corta más acertada, sería decir que depende de la situación del punto y de las características del jugador.

    La distancia standard, por ejemplo justo después de realizar el saque o cuando esperamos a que nuestro compañero ponga la bola en juego, suele ser de unos 3 metros.

    A esta distancia podremos bandejear los globos de los rivales retrocediendo un poco y también volear por encima de la altura de la red, con tan sólo realizar el típico paso de la volea.

    Si soy un jugador muy rápido de piernas podré pegarme un poquito más a la red, ya que no tendré problemas para retroceder y ejecutar buenas bandejas o remates.

    Si por el contrario, me cuesta más moverme, debería quedarme más retrasado y estar atento para ir hacia adelante en las voleas. Siempre es más fácil ir hacia adelante que retrasar la posición.

    Pegándonos demasiado a la red cubriremos muy bien las bolas rasas, pero se lo pondremos muy fácil a los rivales para que nos quiten la red con cualquier bola alta.

    A parte de esto, el desgaste que conlleva el recuperar terreno hacia atrás con cada globo es mucho mayor.

    Si las bolas altas nos pasan por encima pero prácticamente no llegan al cristal de fondo, es uno de los indicadores de que estamos excesivamente cerca de la red.

    Otro indicador de que estamos muy pegados, puede ser comprobar que nunca llegamos al rebote en el cristal de fondo cuando los rivales nos cuelan la bola por el medio.

    Si decidimos jugar con mas de 3 metros de distancia de la red, va a provocar que nos caigan muchas bolas en ese espacio, por lo que deberemos tener bastante dominado el bote pronto. También perderemos oportunidades para definir los puntos, pero estaremos mucho más cómodos en los globos de los rivales.

    Lo ideal es pasar por todas esas zonas en un mismo punto.

    Empezar en la zona standard, recular un poco cuando vemos que la preparación del rival nos indica que va a hacer un globo, para más tarde pegarnos a la red cuando recuperamos la iniciativa del punto e intuimos que podremos definirlo.

  • Cómo gestionar la activación en padel

    Lo primero que deberíamos tener claro es el estado en el que rendimos mejor. Nivel de activación, pulsaciones, revoluciones...

    No todo el mundo obtiene el máximo rendimiento en un grado de activación o número de pulsaciones muy alto.

    En ocasiones esto nos lleva a precipitarnos o a acelerar el juego más de lo que deberíamos. La fatiga y la tensión muscular aumenta.

    Por el contrario, salir a la pista demasiado tranquilos y con un nivel de activación bajo, es igual de contraproducente.

    Una vez tengamos claro nuestro estado ideal para rendir al máximo, debemos tener una serie de pautas para no salirnos de él.

    ¿Cómo rebajar un nivel de activación excesivo, nervios, ansiedad, precipitación, etc?

    Tener nuestra atención y pensamientos 100% en el juego. Ni público, ni sponsors, ni personas que vienen a vernos jugar deben aparecer en nuestras mentes.

    Eliminar pensamientos acerca del posible resultado o sus consecuencias.

    La respiración:

    • Inspira profundamente mientras cuentas hasta 4.
    • Mantén la respiración mientras cuentas hasta 4.
    • Suelta el aire lentamente mientras cuentas hasta 8.

    Podemos repetir el proceso hasta que notemos que conseguimos nuestro objetivo.

    Reinicio del pensamiento.

    Cuando empecemos a notar los nervios,ansiedad,tensión muscular...intenta identificar todos los pensamientos tóxicos que estás teniendo (ira,sensación de fracaso,pensar en la derrota, etc.). Di para ti mismo ¡STOP!.

    Cambia todos esos pensamientos por otros mucho mas optimistas y positivos (ésto requiere algo de práctica para diferenciarlos y para aprender a darles la vuelta)

    Visualización: técnica que utilizaremos antes de un partido, cuando nos notemos ansiosos o inseguros. Tenemos que imaginarnos a nosotros mismos en situaciones del partido (golpeando una bandeja con confianza en un punto decisivo, luchando un punto difícil, jugando un punto para ganar el partido, etc.), y que conseguimos hacerlo bien, tranquilos y con seguridad.

    Para cuando estamos en caso contrario y lo que necesitamos es aumentar nuestra activación (estamos excesivamente relajados, por ejemplo cuando pensamos que nuestro partido es fácil o cuando hay poco ritmo de juego) también tenemos algunas técnicas.

    • Antes del partido, escuchar música que sepamos que nos activa.
    • Realizar un buen calentamiento para estar “enchufados” al comienzo del partido.
    • Movernos en el sitio permanentemente, lo mas común es dar saltitos entre puntos. Si volvemos del descanso incluso pequeñas carreras.
    • Auto-charla positiva. Pensamientos del tipo "¡Puedo hacerlo!"
    • Mensajes exteriores o de ánimo a nuestra pareja. (Vamos!,venga este punto!,se puede!)

    Durante un partido se pueden dar varios momentos en los que necesitaremos calmarnos,INCLUSO DURANTE UN MISMO PUNTO! (típico punto que casi terminamos,pero hay que volver a trabajarlo por una buena defensa del rival), o por el contrario, puede que necesitemos activarnos en diferentes momentos (por ejemplo, al terminar el descanso, es muy común volver a la pista un poquito “parados”)

    También la zona de la pista, o la táctica que estemos utilizando requieren un nivel de activación diferente. Por ejemplo para realizar voleas de forma agresiva necesitaremos un nivel alto de activación, en cambio para tirar un globo necesitamos tener mas calma y el brazo algo mas relajado.

    Con un nivel óptimo de activación estaremos siempre alerta para cualquier situación que se nos presente, tanto física como psicológicamente.

    Debemos practicar todas estas técnicas para que surtan efecto. Con el tiempo comenzaremos a ver los resultados y nos sorprenderemos a nosotros mismos intentando borrar de nuestra mente cualquier tipo de pensamiento negativo, sobre todo en los momentos mas críticos del partido.

    Dominar estas técnicas hará que nuestro juego mejore exponencialmente.

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